El Reto
Como una congregación más de "La Iglesia Primitiva" nos dedicamos y perseguimos la obediencia a la Palabra de Dios, como se encuentra ejemplificada en las escrituras del Nuevo Testamento. Invitamos a todos aquellos que pertenecen a la comunidad cristiana entre nosotros, a que se atrevan a retar y a poner en tela de duda, la verdad y las prácticas de nuestra doctrina bíblica. Le invitamos a que busque por si hay en nuestra doctrina alguna desviación, adición, u omisión de las escrituras del Nuevo Testamento.

Agradecemos y recibimos con agrado cualquier corrección que traiga a nuestras vidas y a nuestras enseñanzas una mejor comprensión y entendimiento de las bases bíblicas del Nuevo Testamento. Por favor tómese la libertad de escudriñar nuestra doctrina y el testimonio de nuestras vidas y vea si hay alguna falta o alguna desobediencia a la Santa Palabra de Dios.

De todo corazón agradeceremos, aceptaremos y efectuaremos un cambio bíblico donde el marco de referencia así lo requiera, siempre y cuando este sea respaldado por la palabra misma. Compare por favor las enseñanzas, los cantos de adoración y toda nuestra estructura con aquella reflejada en "La Iglesia Primitiva", la verdadera iglesia del Nuevo Testamento y ayúdenos a ser de verdad la iglesia que Jesús fundo.

Como una congregación de "La Iglesia Primitiva" debemos buscar a otras congregaciones que se reúnen en casas, para que se unan a nosotros. Debemos hablar de la misma doctrina, no tener división alguna, estar completamente unidos en un mismo corazón, pero sin llegar a ser una organización o tener algún tipo de administración terrenal.

Debemos buscar a aquellas congregaciones que se unirán a nosotros en amor y que recibiremos como a una familia. Para llegar a ser de verdad "La Iglesia Primitiva" cada congregación debe de ser libre, independiente y permanecer cual roca fuerte lado a lado con otras congregaciones, y así formar paredes espirituales para la casa de Dios.

Como dichas rocas para construir el templo, nuestras congregaciones deben crecer individualmente y estar listas para formar parte de un grupo muy grande. Debemos estar hombro con hombro para crear una pared fuerte en unidad contra las asechanzas del enemigo.

Le retamos a usted y también las congregaciones a que cumplan con estos requisitos juntamente con nosotros. A que trabajemos juntos para construir el reino de Dios, en vez de solo estar construyendo imperios propios.