La invitación
Los que pertenecemos a la “Iglesia Primitiva” y que hemos escogido caminar en “El Camino” de aquellos cristianos del primer siglo, le invitamos a que se una a nosotros. Para aceptar la invitación como todos aquellos otros creyentes, deberá estar dispuesto a dejar todo atrás, tomar su cruz y tener el valor de caminar en sus pasos.

Ahora dejemos bien marcado en este momento, que la iglesia que Jesús fundo, no fue una organización o denominación. La iglesia es un cuerpo de creyentes, jamás se limitará a un edificio, por el contrario sus metas van mas allá de lo que nos podemos imaginar y son tres en esencia:

  1. Unificar a los creyentes en un solo cuerpo, cuidadosamente construyendo lazos de amor entre sus miembros y así alcanzar la unidad.

  1. Mantener la integridad bíblica, enseñando toda la verdad que en ella hay y no escondiendo nada de los que nos habla. Para hacer esto debemos tener cuidado en nuestra búsqueda de la sana doctrina; estar preparados para aun admitir que nosotros no tenemos todas las respuestas. Debemos estar dispuestos a poner atención y tener cuidado de aquellos que utilizando la palabra de Dios quieren hacernos tropezar en el camino y desviarnos de la verdad.

  1. Debemos entregarnos a proclamar y expandir el Reino de Dios, trayendo al cautivo a la verdad y lograr que lleguen a ser cristianos maduros en Cristo, discipulándolos, lo cual Cristo enseñó en su ministerio. Para llegar a cumplir estas tres metas que son: unidad, integridad bíblica y la expansión del reino de Dios, debemos estar listos para preparar a aquellos que tendrán el coraje y la fe de caminar en los pasos de aquellos que en el pasado dieron sus vidas y bienes, y así mostrarnos la iglesia que Cristo vino a construir.

Para aceptar esta invitación debemos tomar como estandarte la siguiente palabra: “Compromiso.” Lo cual quiere decir: estar en el mundo y trabajar haciendo la obra de él, sin dejarnos influir por el mundo y sus ideas. Esto quiere decir que no debemos dejarnos atrapar por la suciedad de este mundo y mucho menos ser parte de el. Debemos permitir que el estilo de vida del Nuevo Testamento desarrolle un espíritu de comunidad y apoyo mutuo y que refresque a la vez el espíritu de Dios en nosotros. Esta es la “Iglesia Primitiva.” Debemos aprender a alabar a Dios juntos en nuestro propio templo espiritual y no en un templo hecho por manos. Debemos aceptar el nombre de cristianos como se llamo por primera vez así a los seguidores de Cristo y no algún otro.

No debemos reconocer o aceptar ninguna división que esta diseñada para apartar a aquellos que son de la verdadera familia de Dios, tales como el denominacionalismo por citar algún ejemplo. Por el contrario debemos examinar el fruto de cada individuo en su vida, y ver si verdaderamente forma parte de la familia de Dios. Si usted esta listo para ser parte de “La Iglesia Primitiva” debe darse cuenta que la iglesia debe ser una comunidad y un estilo de vida y nunca una denominación. En la mayoría de los casos se reunirá en una casa, pero puede también reunirse en un salón o en algún otro lugar existente, recordando que nunca gastaremos los recursos de Dios erigiendo algún edificio para reunirnos.

Para aceptar esta invitación, debe estar preparado para el cambio. Debe examinar cada paso de esta invitación, compararla con las Escrituras, sin tener que moldear dichas a nuestra conveniencia o tradición. Así lo dice el Nuevo Testamento y así hay que hacerlo.

Como discípulo del Señor Jesucristo usted debe librarse de las ataduras de este mundo, de los lazos que le atan a los de vicios; de los lazos de las avaricias y de vanagloria propia. Debe usted ser libre por medio de Cristo, de cualquier adicción; libre de cualquier cosa que corrompa la mente o el cuerpo o de cualquier otra influencia que le separe de la voluntad de Dios. (Juan 8:32; Juan 8:36) Esto es: Compromiso.

Esta invitación representa un serio compromiso de su parte, y no debiera ser tomada a la ligera. Si usted no la puede aceptar completamente, entonces quizás deba esperar hasta que lo pueda aceptar por completo. Recuerde nuestro lema; Compromiso. Mire hacia el interior de su corazón y vea si es usted lo suficientemente maduro en Cristo, o esta lo suficientemente cimentado en Cristo para aceptar esta invitación.

Le invitamos a poner al Señor Jesús en el centro del corazón de su vida, para que pueda vivir en él y para él.

Le invitamos a que llegue a ser un discípulo, entrenado y capacitado para que llegue a la madurez espiritual y para que este preparado para el trabajo del ministerio.

Le invitamos a que comparta el ejemplo, protección, disciplina, amor y la enseñanza de nuestro liderazgo.

Le invitamos a que comparta con nosotros de todo su conocimiento, talento, y dones espirituales, para que nuestra congregación sea de esta manera edificada.

Le invitamos a que comparta con afecto y con disposición de corazón de sus bienes materiales para que sean utilizados en las necesidades de sus feligreses si es necesario.

Le invitamos a que acepte ayuda especial de nuestros líderes para ayudarle a desarrollar en sus habilidades, talentos y dones.

Le invitamos a que escudriñe cualquier petición de cualquiera de nuestros lideres y que se abstenga de de cumplir dicha petición, cuando esta le lleve a pecar.

Le invitamos a que se oponga a cualquier doctrina que no este respaldada por la palabra de Dios.

Le invitamos a que se atreva a retar cualquier doctrina o enseñanza con la que usted tenga conflicto, al escudriñar la palabra de Dios.

Le invitamos a que acepte como propia toda su doctrina bíblica que permanezca intacta después de su escrutinio personal, o en el mejor de los casos, buscar una congregación en donde sus creencias estén a la par o concuerden con las suyas.

Le invitamos a compartir la unidad de nuestra hermandad que proviene de una sola mente, una sola opinión, y una sola doctrina, que a su vez esta respaldada por el peso de la evidencia bíblica.

Le invitamos a que acepte la Biblia en su totalidad como la Palabra de Dios, e inequívoca y no solamente como palabra de hombres.

Le invitamos a que comparta el amor y consejo de nuestro buen Pastor con nosotros, poniendo así en práctica su obediencia y amor a nuestro Padre Espiritual.

Le invitamos a que nos ame como familia y nos permita amarle y preocuparnos por usted aun más que por nosotros mismos, y así mismo le invitamos a seguir nuestro ejemplo.

Le invitamos a que conozca del gozo en cumplir y seguir la voluntad de Dios quien esta por encima de todos nosotros, aceptando las consecuencias; buenas o malas que pudieran venir como resultado.

Le invitamos a que siga la dirección del Espíritu de la palabra de Dios y de Cristo nuestro ejemplo en todo aspecto, en ejemplo, palabra y hecho.

Le invitamos a que entre en relación con esta congregación que no tiene estereotipos o requerimiento alguno para usted o para mí, sino más bien que se basa en todo lo establecido y claramente fundado en las escrituras del Nuevo Testamento.

Le invitamos a que confiese su pecado a Dios, busque su perdón y también el de cualquier persona que usted haya ofendido.

Le invitamos a compartir la confianza e integridad de nuestros hermanos, sabiendo de antemano que cada exceso de confianza entre nuestros hermanos será considerado como una traición.

Le invitamos a que como siervo de Dios, creado a su imagen y semejanza, se despoje usted de cualquier cosa que le cubra la cabeza cuando hable con Dios o hable ante la congregación de Dios.

Le invitamos a que como esposo o padre usted tome amorosamente el liderazgo de su familia; guiando y mostrando siempre con el ejemplo y enseñando la buena doctrina diariamente.

Le invitamos a que como mujer usted se cubra la cabeza cuando hable con o de Dios, y que permanezca en silencio en la congregación, a menos de que se le pregunte algo o cuando una sus voces a los cantos de la congregación.

Le invitamos a que como esposa usted se someta al liderazgo de su esposo en todos los aspectos, siempre y cuando esto no implique algun pecados como hayamos definido en Biblia. Le invitamos a que respalde los esfuerzos de su marido y que no le desanime.

Le invitamos a usted como anciana, viuda o como madre a que enseñe y que sea ejemplo ante los niño y las jovencitas; pero que no enseñe a varones cuando estos estén cerca de la madurez tanto intelectual como física.

Le invitamos a que se una a nosotros para guardar y respetar la vida de Cristo y su perfecto ejemplo de vida agradable ante los ojos de Dios, que respete a la iglesia del Nuevo Testamento que se denomina en sus paginas como a “La Iglesia Primitiva”, y que la tome como modelo perfecto para adoración a Dios dentro del servicio.

Le invitamos a que deje atrás su pasado y a que se abstenga de recordar el pasado de otros hermanos, creyendo que somos nuevas criaturas en Cristo, que las cosas viejas pasaron y que todas han venido a ser nuevas.

Le invitamos a que comparta el evangelio de Cristo con todos; recordando que como discípulo de él, usted tiene el deber de llevar mucho fruto.

Le invitamos a que abra su corazón y su hogar a cualquier hermano en la fe o a cualquiera que lleve consigo esta carta.

Antes que acepte esta invitación, tome un tiempo para orar y considerar que este es un compromiso de por vida. Así que venga y camine con nosotros en los pasos de Cristo.

Si usted es lo suficientemente receptivo a la sana doctrina y esta dispuesto a cambiar sus ideas y ha aceptado esta invitación, entonces usted esta listo para ser miembro de “La Iglesia Primitiva.”

Si usted ha elegido aceptar esta invitación, le queremos extender nuestro amor y nuestras oraciones. El camino a seguir será difícil, pero emocionante.

Si desea saber que debe hacer ahora; llámenos o escribanos un e-mail a la dirección que aparece abajo. Por favor dénos su nombre, dirección, número telefónico y dirección electrónica si acaso tiene una. Estaremos ansiosos por oír de usted.

Que Dios le guié a su voluntad.

“The Early Church”
“La Iglesia Primitiva”
6705 N.Willorridge Dr.
Warr Acres, OK 73122 USA

Teléfono: 405-720-1387
Fax: 405-722-7428
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