Interpretación Bíblica
La Escritura Entendible


“El dijo exactamente eso, y no quiso dar a entender alguna otra cosa.” La Biblia de principio a fin debe ser interpretada literalmente.

  1. Todo el contenido histórico contenido en ella es literal y así se queda.
  2. Toda la tipología se reduce solo a interpretación literal.
  3. Todos los sueños y visiones presentados y simbolizados en ella se reducen a interpretación literal.
  4. Toda la hipérbole esta diseñada para remarcar y/o exagerar una verdad presente de por si.
  5. Todas las parábolas están diseñadas para ilustrar una lección tal cual.


En nuestro entendimiento de la escritura, no debemos creer que el escriba sea el autor. No se trata de lo que Pablo o Isaías dijeron; ya que ellos no dijeron nada. Se trata de lo que Dios y (el Espíritu Santo) dijeron a través de Isaías y Pablo. Los escribas de Dios fueron seleccionados por su personalidad, su corazón dispuesto y la experiencia de sus vidas, tal y como un artista escoge la medida, forma y textura de sus pinceles y así obtener el efecto deseado. El artista sabe de antemano que efecto y detalle le dará un determinado pincel y es así de esa misma manera que Dios sabe el efecto que la pluma del escriba tendrá antes que este comience a escribir.


Costumbres y Ordenanzas

Aunque las culturas étnicas difieran en costumbre las unas de las otras, ninguna de estas cosas afecta la interpretación y el sentido de la palabra de Dios. El reino (la iglesia) tiene sus propias costumbres; estas son ordenanzas dadas a nosotros por Cristo y los Apóstoles y son las siguientes:

  1. El Bautismo
  2. La Ultima Cena o La Comunión
  3. El Lavado de los pies
  4. La cabeza cubierta o descubierta
  5. El ungimiento de los enfermos
  6. La Reunión o Comunión
  7. El ejercicio bíblico de los dones espirituales
  8. La proclamación del evangelio



Dispensaciones

Solamente hay dos:

A: La que vino antes de Cristo
B: La que llego con Cristo

Todos aquellos que nacieron bajo cada uno de los pactos de las escrituras, tienen el derecho de compartir por igual manera de los frutos del pacto. Aquellos que nacimos bajo el pacto de la gracia, tenemos el derecho de compartir en todo, de los dones y privilegios (especialmente aquellos dones del espíritu y la salvación.)


La Iglesia de El, no la nuestra

La Iglesia ya sea individual o universal, no tiene autoridad sobre si misma, pues no puede y de hecho no debe siquiera intentar formular alguna norma para regular. Ya que la iglesia no se compro a si misma, ni tampoco se libero a si misma o se limpio a si misma y muchos menos ella sola es la cabeza. La iglesia es solo la novia y como tal debe de estar en sujeción al esposo y no debe intentar usurpar la autoridad del este.

Cualquier intento que haya sido tomado por la iglesia en hacer esto, ha causado desastre ya anteriormente y como ejemplo tenemos a los anabaptistas. En el primer siglo los judaizantes intentaron hacer exactamente lo mismo. Reglas y normas fuera del contexto bíblico dividieron y destruyeron en aquel entonces y lo mismo pasara en estos días. La iglesia no tiene poder para agregar o sustraer nada de la palabra de Dios. Su única responsabilidad es obedecer a la palabra, cumplirla y ejecutarla.


Conclusión

Todo aquel intento por evadir los estándares bíblicos, aduciendo que ya no se aplican a estos tiempos por pertenecer a otra época; insinuando que pertenecen a otros grupos étnicos y que sus practicas por ende pertenecen a esos grupos y ya no están diseñadas para los actuales, eso es solamente una perversión del mundo actual.

Cualquier intento de definir y aun más re-definir la Palabra de Dios por mera intención de agregar reglas y condiciones que Dios no incluyo en su palabra, es lo mismo a una perversión. “El dijo exactamente eso, y no quiso dar a entender alguna otra cosa.”